miércoles, 10 de noviembre de 2010

Frankfurt: amplia y multifacética

Una ciudad con clase, abierta al mundo y de gustos sofisticados. 
Frankfurt: a primera vista, una ciudad que impresiona por sus rascacielos. Pero, de cerca, Frankfurt resulta encantador: paseando por el Römerberg, maravillosamente restaurado, o por la orilla del Meno, con sus museos, o por los bares de sidra de Sachsenhausen, o paseando por la "Fressgass" o por la elegante calle Goethestrasse. Además, cuenta con un programa cultural que hace que Frankfurt sea, definitivamente, una ciudad cosmopolita. 

A lo largo de la historia otros hitos marcaron la idiosincrasia de la ciudad. Hace más de cuatro siglos se inauguró su mercado de valores y en su centro instalaron su primera casa los Rothschild, los banqueros más importantes del mundo durante casi dos siglos. Años de historia modelaron esta ciudad que respira negocios y que por su actividad recibe a hombres de todo el mundo, generando una atmósfera cosmopolita. Pero no todo son negocios en la historia de la ciudad. 

 Frankfurt está situada en el corazón de Alemania. Con 650.000 habitantes es la quinta ciudad de Alemania. El área de la ciudad ocupa unas 25.000 hectáreas. - Uno de los apodos más comunes de Frankfurt, Mainhattan, hace hincapié al río Main, el Meno, que pasa por la ciudad, y al barrio de Manhattan de Nueva York. La silueta de Frankfurt se define por los rascacielos más altos de Europa. 

Estos edificios, en su mayoría, pertenecen a los bancos más importantes de Alemania: la Deutsche Bank, la Dresdner Bank, y la Commerzbank, sólo denominando los tres institutos más grandes. - En Frankfurt se trabaja muy duro: 50.000 congresos cada año han hecho la ciudad un centro de negocios a nivel mundial. Uno no puede reprimir la impresión de que Frankfurt está dominada por el dinero: aparte de muchísimos bancos alemanes también hay muchos institutos monetarios extranjeros, y encima, es la sede del ECB (Banco Central de Europa) desde el año 1999. Mucha gente la llaman "la capital financiera europea". 

Una historia digna de contar 

"Franconovurd" aparece mencionada por vez primera en el 794, en la escritura de cesión de Carlomagno. En el año 855, Frankfurt asistió a su primera elección real. Entre el 855 y 1792, se eligieron nada menos que 36 reyes y se coronaron diez emperadores germanos. Frankfurt ha seguido creciendo desde la Alta Edad Media hasta convertirse en un poderoso centro comercial. 

En 1749 nació el ciudadano más famoso de Frankfurt, Johann Wolfgang von Goethe. Entre 1815 y 1866, Frankfurt fue el núcleo de la "Unión Alemana" y se convirtió en el centro de reuniones permanente de la Asamblea de la Unión. Al mes siguiente del triunfo de la Revolución Francesa, en febrero de 1848, los demócratas alemanes exigieron la creación de una Asamblea Nacional constitucional. El 18 de mayo de 1848, delegados de todos los países germánicos inauguraron en Paulskirche el primer parlamento alemán libremente elegido. Bajo la administración prusiana, Frankfurt se transformó en una gran metrópolis moderna. 

Durante la República de Weimar, la ciudad se convirtió en un centro cultural y científico de vanguardia. Frankfurt am Main fue creciendo en años posteriores hasta alcanzar la categoría de metrópolis internacional, económica y financiera que ostenta hoy en día. La ciudad es la sede del Banco Central Europeo desde 1998. Aproximadamente un tercio de sus habitantes no posee pasaporte alemán. Los inmigrantes, procedentes de países de todo el mundo, otorgan a Frankfurt el carácter internacional y multicultural que la caracteriza. 

Multicultural 

Una gran parte de la riqueza del país proviene de sus habitantes, y cerca del 10 por ciento de los impuestos de la ciudad se destina a la cultura. Es una de las urbes alemanas con más museos. El Museo Städel alberga una magnífica colección de obras que abarcan desde el Renacimiento hasta el siglo XX; entre los grandes maestros que forman parte de sus fondos destacan Durero, Rembrandt, Vermeer, Monet, Van Gogh, Cézanne, Picasso, Matisse, Bacon, Baselitz y Serra. El Museo de Arte Moderno ofrece una interesante selección de obras que forman parte del Pop Art, con trabajos de Lichtenstein, Warhol y Wesselmann, entre otros, piezas de arte contemporáneo -pertenecientes a creadores veteranos y noveles-, así como creaciones de artistas que han seguido con un proyecto durante muchos años, como Gerhard Richter, Bernd y Hilla Becher y On Kawara. El panorama musical de Frankfurt es muy animado, y el jazz destaca por su gran calidad. Su bebida local, denominada Ebbelweï, es una especie de sidra extremadamente fuerte, muy conocida en todo el mundo. Por esta metrópoli pasan unos 1.500 trenes al día, lo que posibilita la comunicación con cualquier punto del país. 

A una hora al norte de la ciudad se alza la encantadora ciudad de Marburgo, una animada población universitaria donde se han habilitado diversas cafeterías que siguen las tendencias actuales. También hay una gran afición a los pubs ubicados en las admirables calles empedradas. 

Casa Museo de Goethe 

La casa donde nació el gran escritor alemán fue cuidadosamente reconstruida, a manera de réplica de los tiempos de juventud de Goethe. Junto a la casa se construyó un museo en el que se exhiben sus pinturas como amateur y algunos trabajos literarios. 

Zoológico 

El zoológico de la ciudad tiene más de 140 años y es uno de los más grandes del continente. Muchos de los animales están en ambientes que recrean sus hábitats de origen y su reserva de aves es la más grande de toda Europa. Además, en el zoológico suele haber conciertos durante el verano. 

Un itinerario 

Te proponemos un paseo por el centro, que dura tres horas aproximadamente, si no te paras para tomar algo en medio del camino: 
El recorrido empieza en la plaza de la opera antigua (Alte Oper) en el centro de Frankfurt. Para llegar allí te puedes fijar en el mapa del metro, que puedes conseguirlo en cualquier estación del mismo. 
  
Vas caminando por zonas peatonales pasando por algunos de los monumentos de Frankfurt. Luego cruzas el río Meno por un puente peatonal, y das un corto paseo al lado del río, al final llegas al barrio de Sachsenhausen con los bares típicos y muchos restaurantes internacionales, donde puedes cenar y tomar unas cuantas copas. Empezamos el recorrido en la plaza de la opera antigua. Frente a ésta puedes ver las dos torres de cristal de la Deutsche Bank, el instituto financiero más importante de Alemania. 

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